Pare de sufrir


Cuando la naturaleza nos pasa factura, nos devuelve a nuestra verdad. Una factura inmerecida en cuanto al origen de los sismos, ya que no parece haber relación directa entre los cambios climáticos provocados por el ser humano y la actividad sísmica del planeta. Sin embargo, cada vez que vivimos las consecuencias de uno de estos fenómenos, igual nos sentimos llamados a preguntarnos: Dios ¿qué hemos hecho para sufrir esto? Y en verdad hacemos bien en plantearnos la pregunta, solo que no tenemos necesidad de dirigirla a Dios para darnos cuenta de que, en la mayoría de los casos, sí hemos hecho muchas cosas para sufrir tal infortunio. Sigue leyendo