Cuidar nuestras instituciones políticas

En una sociedad organizada las relaciones entre las personas están siempre ligadas a instituciones, ya sea vecinales como las organizaciones populares, políticas como las instituciones del Estado, religiosas como la Iglesia, o cualquier otro tipo de entidades establecidas por los ciudadanos. Una institución hace que nuestras relaciones sociales se desarrollen dentro de un orden, de manera que se guíen por objetivos, normas o tradiciones comunes, y no sucumban fácilmente a los vaivenes del contexto particular en el que cada uno nos movemos. Es verdad que lo más importante en una institución no son ni sus reglas ni sus actividades, sino los valores que la mueven y cohesionan. Y, sin embargo, ¿cómo garantizar la supervivencia de estos valores si ellos no se construyen día a día, decisión tras decisión, en el terreno concreto de la vida social? Sigue leyendo

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