Libertad de prensa y libertad de empresa

concentraciondemedios

En una entrevista transmitida en cadena nacional el presidente peruano Ollanta Humala se pronunció a finales de diciembre sobre la denominada #ConcentraciónDeMedios, el acuerdo comercial efectuado entre los grupos periodísticos El Comercio y Epensa, por el que el primero compró la mayoría de acciones del segundo y con ello obtuvo el control empresarial de aproximadamente el 78% de la producción total de diarios peruanos, además de contar ya con una participación relevante en la televisión. Humala, respondiendo a la interrogante de una de sus entrevistadoras, calificó el hecho como una vergüenza para la libertad de expresión, anotando en una intervención posterior que el espacio idóneo para debatir este tema sería el Parlamento. En los sectores neoliberales las declaraciones del Presidente fueron recibidas como una amenaza de intervención gubernamental en el mercado de los medios de comunicación, y no han faltado quienes han visto en ellas al equivalente peruano del tipo de iniciativas emprendidas por los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Argentina para regular la prensa. No se trata, sin embargo, del mismo escenario. Sigue leyendo

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Tiempo de definiciones

El gobierno del presidente Ollanta Humala se acerca a su primer año en el poder en medio de un recrudecimiento de los conflictos medioambientales vinculados a la actividad minera. Este escenario surge en el contexto del tránsito ideológico experimentado por el gobierno de Humala, quien ganó las elecciones con el apoyo de la izquierda para luego ir deslizándose hacia la derecha política. La principal señal de este movimiento fue sin duda la decisión de blindar de mayores ajustes al esquema económico peruano -que teniendo el logro de haber dismuido la pobreza se mantiene dependiente del modelo primario exportador. Sin embargo, será la inminente reacción del gobierno nacionalista ante el descontento generado por el mal manejo de los recientes conflictos sociales lo que permitirá conocer, más allá de los parámetros izquierda-derecha, las reales dimensiones de su devenir ideológico. Los cambios son urgentes, sobre todo ahora que, según las encuestas, la desaprobación es por primera vez mayor que la aprobación presidencial. Sigue leyendo

Los supuestos religiosos del debate económico sobre la corrupción

Estas últimas semanas, un grupo de intelectuales ha animado un importante debate sobre la relación entre corrupción y sistema económico en el Estado peruano. A un lado del cuadrilátero tenemos a los activistas del liberalismo económico, es decir, a los defensores de la reducción de las funciones colectivas del Estado y la disolución de éstas en las leyes del mercado. Como no podía ser de otra forma, sus retadores son los intelectuales de cantera socialista, quienes reclaman un Estado más abarcador y más vigilante de los bienes públicos. Nuestros intelectuales vuelven, entonces, a propósito de la corrupción imperante en este segundo gobierno aprista, sobre el antagonismo que existe entre el modelo económico reinante, de corte neoliberal, y las políticas económicas de inspiración socialista.

Siguiendo a Martin Tanaka, observamos que, en realidad, ambos sectores ideológicos coinciden en su diagnóstico: la corrupción es el producto de la perversa relación entre Estado y mercantilismo; lo que se expresa, por ejemplo, cuando un bien público, como es un terreno del Estado, es vendido fraudulentamente por un funcionario estatal a un ciudadano particular por encima de los intereses nacionales (caso COFOPRI). No obstante, como anota Alfredo Bullard, es en el terreno de las soluciones donde liberales y socialistas se desmarcan rotundamente. Los primeros confían en que la introducción de las leyes del mercado -propiedad privada y libre competencia- en la gestión estatal regulará el afán de los funcionarios de privilegiar el interés individual sobre el colectivo. Por el contrario, para los socialistas, la verdadera receta anticorrupción supone combatir la lógica del mercado, que promueve el rechazo de los intereses y de los bienes públicos en la sociedad peruana.

Ahora bien, si tratamos de ir a la base de esta renovada bipolaridad ideológica ¿hacia dónde nos conduce el debate económico? Sigue leyendo