Por una fraternidad universal

Podríamos decir que los tiempos actuales son tiempos difíciles para la convivencia humana en el mundo. La violencia terrorista sigue escalando en el Medio Oriente, produciendo escenas de horror que lamentablemente se van volviendo habituales. Los británicos apoyan mayoritariamente la renuncia de su país a ese gran proyecto de integración política que es la Unión Europea. En los Estados Unidos un candidato abiertamente xenófobo compite con gran éxito en la carrera hacia la presidencia. Y en América Latina tanto la corrupción como la ignorancia han conducido a Brasil a una grave crisis de legitimidad política, y a Venezuela a una descomposición social y económica que sin un cambio de rumbo solo puede seguir degenerando. Aun cuando estas situaciones ocurran lejos de nuestras tierras no podemos dejar de conmovernos ante ellas, porque conciernen a millones de seres humanos que comparten con nosotros los mismos sueños de paz y justicia. Sigue leyendo